Por prejuicio, aún se niega atención en materia de salud a lesbianas

*En los servicios de salud hay mayor tolerancia de los trabajadores hacia las personas de la diversidad sexual…

jornada.unam.mx

En los servicios de salud hay mayor tolerancia de los trabajadores hacia las personas de la diversidad sexual, pero todavía se niega la atención a lesbianas o, por prejuicios, se anticipa un diagnóstico de VIH, que luego no se confirma, afirmó Luis Adrián Quiroz, coordinador de Derechohabientes Viviendo con VIH del IMSS (Dvvimss).

El problema es que hasta ahora ninguna de las instituciones del sector salud ha concretado la estrategia de capacitación a sus trabajadores, aunque de manera reiterada organismos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) han recomendado la puesta en marcha de dichos cursos.

Parte de curso en La Raza

Únicamente en el Centro Médico Nacional La Raza del IMSS, cada año se imparte, como parte del curso propedéutico a los médicos residentes de nuevo ingreso, una sesión de tres horas sobre discriminación y homofobia.

Generalmente lo imparte personal de Conapred. El objetivo es sensibilizarlos en estas áreas que no abordan los planes de estudios de las escuelas y facultades de medicina, indicó Quiroz.

Señaló que en el caso de la discriminación y homofobia asociada al VIH/sida, médicos y enfermeras tienen más cuidado por la visibilidad que se ha dado al tema, sobre todo cuando hay demandas y recomendaciones de la CNDH

El activista afirmó que los funcionarios aseguran que existen los cursos de capacitación, pero en el nivel operativo, en las clínicas y hospitales, nadie los conoce y si los hay, no se les da seguimiento.

También ocurre que programas bien intencionados que buscan promover la prevención carecen de la sensibilidad respecto de derechohabientes que viven con VIH o tienen una preferencia sexual distinta a la heterosexual.

Resulta que en ocasiones el módulo de prevención es una mesa en un pasillo, donde no se garantiza la confidencialidad, pero las personas tienen que comentar información personal con la enfermera o asistente médica.

Quiroz resaltó que todavía persiste entre las personas que viven con VIH/sida el temor a la discriminación. Por eso aún hay quienes prefieren no acudir a los servicios de salud con tal de que nadie se entere de su condición.

Es que de acuerdo con el activista, el Estado nos sigue debiendo la gran cruzada de educación y salud para tener hospitales libres de discriminación.

                                                         
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