El presidente de EE. UU. defendió el «Escudo de las Américas», un bloque de gobiernos afines, mientras Claudia Sheinbaum responde con firmeza sobre el tráfico de armas desde el norte.
La reciente cumbre del Escudo de las Américas en Miami ha dejado una fotografía incompleta de la región. El presidente Donald Trump no pudo explicar con claridad por qué las tres economías más grandes de América Latina —México, Brasil y Colombia— brillaron por su ausencia en el lanzamiento de su nueva coalición antidrogas. “Creo que sí fueron invitados. Tal vez no vinieron”, declaró Trump este miércoles 11 de marzo de 2026, asegurando que, pese a todo, mantiene una “buena relación” con sus homólogos.
Un club de aliados ideológicos
Más allá de las declaraciones diplomáticas, analistas coinciden en que el «Escudo» no se diseñó por peso económico, sino por afinidad política. El bloque está compuesto por figuras como Milei (Argentina), Bukele (El Salvador) y Noboa (Ecuador), quienes han adoptado la agenda de Washington en temas de deportaciones y distanciamiento con China. En contraste, México ha optado por mantener la cooperación bilateral sin someterse a una alineación formal que comprometa su soberanía.
Tensión bajo la mesa: Burlas y soberanía
A pesar de que Trump afirma llevarse bien con Claudia Sheinbaum, la relación no está exenta de roces. Durante la cumbre, el estadounidense imitó a la mandataria mexicana y lanzó críticas al idioma español. La respuesta desde Palacio Nacional fue contundente: “Orgullosamente seguimos diciendo que no”, afirmó Sheinbaum, refiriéndose a cualquier intento de intervención militar en territorio mexicano, una línea roja que su administración no está dispuesta a cruzar.
El reclamo de México: Armas y fentanilo
Lejos de ceder ante la presión de Washington, el gobierno mexicano ha puesto el foco en la responsabilidad compartida. Sheinbaum citó datos del propio Departamento de Justicia de EE. UU. para recordar que el 75% de las armas que utilizan los criminales en México provienen del mercado estadounidense. Asimismo, destacó que mientras el flujo de fentanilo hacia el norte se ha reducido a la mitad, la demanda interna en Estados Unidos sigue siendo el motor principal de la crisis de adicciones en el continente.
Fuente: Casa Blanca / Reporte Presidencial México | © Redacción NoticiasPV Nayarit









