El ajuste salarial propuesto en la nueva reforma impactaría a 277 plazas y generaría un ahorro anual de 94.1 millones de pesos; desaparecen seguros médicos y de vida de alta gama.
Un informe detallado de la Dirección Ejecutiva de Administración (DEA) del Instituto Nacional Electoral (INE) ha puesto al descubierto la disparidad salarial dentro del organismo. Actualmente, 48 altos mandos del instituto perciben remuneraciones brutas que superan el tope establecido por la Presidenta de la República, lo que ha acelerado el análisis de impacto ante la posible aprobación del llamado «Plan B» de reforma electoral.
La brecha salarial en cifras
El documento técnico revela que la consejera presidenta del INE percibe un sueldo bruto mensual de 262 mil 634 pesos, lo que representa un 36.8% más que los 191 mil 846 pesos que recibe la titular del Ejecutivo Federal. Bajo el nuevo esquema propuesto, el tope máximo para el cargo más alto en el INE bajaría a 190 mil 392 pesos.
Este ajuste no solo afectaría a los consejeros, sino que provocaría un efecto en cadena en la estructura orgánica:
Alcance: El recorte impactaría a 277 funcionarios, desde consejeros hasta subdirectores y homólogos.
Ahorro proyectado: La reducción anual en la nómina de servicios personales sería de aproximadamente 94 millones 192 mil pesos.
Adiós a los seguros de lujo
La iniciativa de reforma también contempla un «tijeretazo» severo a las prestaciones adicionales que actualmente desvían millones de pesos del presupuesto público. El INE destina anualmente 628.1 millones de pesos en primas de seguros para sus empleados, los cuales serían eliminados:
Gastos Médicos Mayores: Se cancelaría un contrato plurianual que actualmente cuesta 161.5 millones de pesos.
Seguros de Vida y Accidentes: Se eliminarían pólizas para personal bajo régimen de honorarios que suman más de 7 millones de pesos.
Compensaciones y bonos
Pese a los recortes, el análisis sugiere mantener el «bono electoral», un pago extraordinario que reciben los trabajadores por la sobrecarga de tareas durante los procesos de votación. Asimismo, se plantea una compensación única para el personal afectado por la baja salarial, destinada a cubrir la diferencia resultante por cada año de servicio.
Esta reestructuración administrativa busca alinear al órgano electoral con la política de austeridad republicana, aunque desde el interior del INE se advierte que estos cambios obligarán a una modificación total de los tabuladores y políticas de compensación actuales.
Fuente: Dirección Ejecutiva de Administración del INE | © Redacción NoticiasPV Nayarit









