El Gobierno Federal puso en marcha el «Plan Kukulcán» en coordinación con unidades de élite de Estados Unidos para proteger estadios y zonas turísticas frente a posibles amenazas extremistas.
A solo ocho semanas de que inicie la máxima fiesta del fútbol, el Gobierno de México ha intensificado sus protocolos de seguridad nacional para enfrentar posibles escenarios de riesgo extremo. A través del denominado «Plan Kukulcán», fuerzas especiales mexicanas reciben adiestramiento de unidades de élite de Estados Unidos para fortalecer la respuesta ante amenazas que incluyen ataques con explosivos o agentes químicos en sedes mundialistas.
Especialistas en seguridad han señalado que la magnitud del evento, que espera atraer a millones de aficionados, convierte a estadios, hoteles y redes de transporte público en objetivos de alto impacto mediático para grupos criminales o células extremistas. El despliegue preventivo se concentra no solo en las sedes oficiales, sino también en puntos estratégicos como la frontera sur, considerada un área vulnerable para el ingreso de personas bajo sospecha de vínculos con redes internacionales.
Aunque las autoridades mantienen un discurso de calma, los preparativos binacionales reflejan la seriedad con la que se toma la protección de los visitantes. Solo en la Ciudad de México se estima la llegada de 5 millones de personas, lo que obliga a una vigilancia sin precedentes para garantizar que la justa deportiva transcurra sin incidentes que pongan en peligro la integridad de los asistentes y la imagen del país a nivel global.
Fuente: Gabinete de Seguridad Federal | © Redacción NoticiasPV Nayarit









