Continúa presente en playa de Los Ayala en Compostela. Emiten recomendaciones para quien acude a visitarlo
La presencia del elefante marino en las costas de Nayarit no solo ha despertado asombro entre turistas y locales, sino que también ha generado un inesperado lazo entre la ciudadanía y este visitante del Pacífico, a quien ya llaman cariñosamente “Panchito”.
Desde hace varios días, el enorme ejemplar ha sido visto descansando en la playa Los Ayala, en el municipio de Compostela, lo que activó un operativo especial encabezado por el Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con diversas instancias federales y municipales.
La Dirección General de Protección Ciudadana y Bomberos, junto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Secretaría de Marina (SEMAR) y Protección Civil Municipal, implementaron un despliegue interinstitucional permanente para resguardar al animal y garantizar la seguridad de la población.
En la zona fueron instaladas células operativas con personal especializado, quienes mantienen guardias tanto de día como de noche, además de delimitar perímetros de seguridad para evitar que curiosos se acerquen demasiado y puedan poner en riesgo su integridad o provocar una reacción inesperada.
De acuerdo con la valoración realizada por biólogos de las dependencias participantes, “Panchito” se encuentra en buen estado de salud. Durante el monitoreo se ha observado que el elefante marino entra de manera ocasional al mar y regresa a la playa, comportamiento que forma parte de su proceso natural de termorregulación y descanso.
Especialistas explicaron que este tipo de apariciones en la región responden a procesos migratorios provocados por cambios estacionales de temperatura en su hábitat, lo que lleva a estos ejemplares a desplazarse hacia zonas del Pacífico central.
Las autoridades reiteraron su compromiso con la protección de la fauna silvestre y el manejo responsable de especies marinas, subrayando que este operativo tiene como prioridad tanto el bienestar del elefante marino como la seguridad de los visitantes.
Finalmente, se hizo un llamado a la población a mantener una distancia mínima de 80 metros, evitar acercarse con niños o mascotas y seguir en todo momento las indicaciones del personal en el lugar, recordando que la convivencia responsable es clave para proteger a este singular visitante que hoy ya es parte del corazón de Nayarit.

