La bebida fermentada a base de té aporta probióticos al microbioma intestinal, pero instituciones de salud advierten que su abuso causa efectos adversos.
La kombucha, una bebida milenaria elaborada mediante la fermentación de té verde o negro con un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras (SCOBY), ha ganado relevancia internacional por sus aportes a la salud. Especialistas de la Cleveland Clinic señalan que su alto contenido de probióticos favorece el equilibrio del microbioma intestinal, contribuyendo a disminuir bacterias nocivas, mejorar la digestión y reducir cuadros inflamatorios.
Asimismo, investigaciones académicas publicadas en la National Library of Medicine sugieren que el consumo moderado de kombucha puede ayudar a moderar los niveles de glucosa en ayunas y regular marcadores de colesterol. Adicionalmente, los ácidos acético y glucurónico presentes en la mezcla le confieren propiedades antimicrobianas frente a bacterias como E. coli y Salmonella, aunque organismos de salud como Mayo Clinic aclaran que se requieren más pruebas clínicas en humanos y que en ningún caso sustituye tratamientos médicos.
Pese a sus virtudes, nutricionistas advierten que la ingesta excesiva de kombucha puede provocar malestar gastrointestinal, dolor de cabeza o acidosis en sectores vulnerables. Médicos recomiendan que personas inmunodeprimidas o mujeres embarazadas consulten a un especialista antes de integrarla a su dieta habitual.
Fuente: Cleveland Clinic / Mayo Clinic / Agencias | © Redacción NoticiasPV Nayarit









