La principal vía de comunicación del destino fue bloqueada durante horas, dejando a trabajadores sin transporte y a cientos de viajeros caminando con maletas hacia el aeropuerto.
La ciudad de Puerto Vallarta enfrentó este viernes un colapso total en su infraestructura vial. La manifestación ciudadana que exige justicia por la muerte de Clarisa Rodríguez se tradujo en bloqueos estratégicos que paralizaron la actividad cotidiana, afectando por igual a miles de ciudadanos que intentaban llegar a sus empleos y a turistas que quedaron atrapados en el caos logístico.
Los puntos de mayor fricción se ubicaron en la Avenida Francisco Medina Ascencio, donde el cierre del paso vehicular obligó a los usuarios del transporte público a descender de las unidades para continuar sus trayectos a pie. La escena fue similar para cientos de extranjeros: ante el riesgo de perder sus vuelos, se les vio arrastrando maletas por largos tramos para intentar llegar a la terminal aeroportuaria.
Un destino fracturado
El impacto de la movilización no solo fue logístico, sino social. Mientras los manifestantes sostenían lonas con la imagen de Clarisa, la tensión crecía entre los conductores. Se reportaron múltiples altercados y discusiones en los puntos de cierre; los ciudadanos afectados pedían que la protesta se llevara a las oficinas gubernamentales para no dañar la economía de quienes viven del día a día en el puerto.
Visibilizar la tragedia
A pesar de los reclamos, los organizadores de la marcha señalaron que el sacrificio de la movilidad es necesario para evitar que el caso quede en el olvido. Aseguraron que la muerte de la joven Clarisa Rodríguez es un llamado de atención sobre la seguridad y el actuar de las autoridades, una problemática que, recalcaron, afecta a cada familia que habita o visita este destino.
La jornada dejó una ciudad dividida entre el apoyo a la causa social y la frustración por un sistema vial que se vio superado por la exigencia de justicia.
Fuente: Agencia Jafríco | © Redacción NoticiasPV Nayarit

