Científicos revelan cómo el ejercicio rápido e intenso bloquea las células cancerígenas

Nuevo estudio demuestra que solo diez minutos de actividad física bastan para liberar moléculas reparadoras en la sangre que combaten tumores.

infobae.com

El cáncer de colon suele avanzar de manera silenciosa, sin dar síntomas en sus primeras etapas. Es el tercer cáncer más frecuente y el segundo más mortal. Factores como una dieta basada en ultraprocesados, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la obesidad impulsan el crecimiento de los diagnósticos, especialmente entre adultos jóvenes.

La prevención se apoya en dos pilares: los chequeos médicos preventivos y los hábitos saludables. En ese sentido, un estudio reciente de la Universidad de Newcastle del Reino Unido publicado en la revista International Journal of Cancer, tan solo 10 minutos de ejercicio intenso pueden desencadenar reacciones moleculares en la sangre que ayudan a frenar el crecimiento del cáncer de colon.

Los investigadores británicos mostraron que la actividad física breve y vigorosa activa mecanismos biológicos capaces de favorecer la reparación del ADN celular y dificultar el avance tumoral.

El estudio, liderado por el doctor Sam Orange, profesor de Fisiología del Ejercicio Clínico en la Universidad de Newcastle, analizó a 30 voluntarios, hombres y mujeres de entre 50 y 78 años, todos con sobrepeso u obesidad (un factor de riesgo de cáncer).

 El cáncer no siempreEl cáncer no siempre mata. Si se detecta a tiempo, y se inicia el tratamiento de forma temprana, en muchos casos puede curarse

Cada participante realizó una sesión breve de ejercicio intenso, que consistió en una prueba de ciclismo de aproximadamente 10 minutos. Se obtuvieron muestras de sangre antes y después de la actividad para analizar los cambios en 249 proteínas diferentes.

El doctor Luis Caro, director de la carrera de Endoscopía Digestiva de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y presidente de la Fundación Gedyt, destacó a Infobae que “el 90% de los casos pueden prevenirse si se realizan los controles a tiempo. Como suele ser asintomático en su fase inicial, es primordial consultar al médico y hacerse los estudios de chequeo”.

“Debemos volver a comer de manera más sana, como lo hacían nuestras abuelas: alimentos frescos, poca azúcar y harinas menos refinadas. Además, la falta de actividad física regular es otro mal de nuestra época moderna que debemos combatir”, recomendó Caro.

El ejercicio crea un entorno hostil para el cáncer

Investigadores británicos demostraron que 10Investigadores británicos demostraron que 10 minutos de ciclismo vigoroso alteran la expresión genética asociada a reparación del ADN y reducción tumoral (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Estos resultados sugieren que el ejercicio no solo beneficia a los tejidos sanos, sino que también puede crear un entorno más hostil para que crezcan las células cancerosas.

Los resultados del estudio revelaron un aumento significativo en la concentración de 13 proteínas tras la sesión de ejercicio. Estas moléculas están relacionadas con la reducción de la inflamación, la mejora de la función vascular y el metabolismo.

Entre ellas, se destaca la interleucina-6 (IL-6), vinculada a la reparación del ADN en células dañadas. Además, al aplicar en laboratorio el suero posterior al ejercicio sobre células cancerosas, los científicos detectaron la alteración de más de 1.364 genes, entre ellos varios implicados en la reparación del ADN, la producción de energía celular y la proliferación de células cancerosas.

El ejercicio favoreció la activación de genes asociados al metabolismo energético mitocondrial, permitiendo un uso más eficiente del oxígeno por parte de las células.

Al mismo tiempo, se redujo la actividad de genes vinculados al crecimiento celular rápido, lo que podría disminuir la agresividad tumoral. Según la Universidad de Newcastle, la sangre condicionada por el ejercicio estimuló mecanismos de reparación del ADN a través de la activación de genes clave, como PNKP.

Hacia terapias que imiten el beneficio del ejercicio

En el caso del cáncerEn el caso del cáncer de colon, la evolución de un pólipo a cáncer puede tomar entre 5 y 8 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Orange describió los hallazgos: “Lo notable es que el ejercicio no solo beneficia los tejidos sanos, sino que envía potentes señales por el torrente sanguíneo que pueden influir directamente en miles de genes en las células cancerosas”.

Los investigadores de Newcastle consideran que estos resultados abren la posibilidad de diseñar terapias que simulen o potencien los efectos biológicos del ejercicio.

El objetivo sería mejorar los tratamientos frente al cáncer de colon y, en consecuencia, los resultados para los pacientes. El doctor Orange añadió que estos avances “podrían conducir a nuevas terapias que imiten los efectos beneficiosos del ejercicio sobre la reparación del ADN y el metabolismo energético celular”.

La investigación futura buscará establecer si sesiones repetidas de ejercicio logran cambios duraderos y cómo pueden combinarse con tratamientos convencionales como la quimioterapia y la radioterapia.

El impacto de este avance trasciende el laboratorio. Genevieve Edwards, directora ejecutiva de Bowel Cancer UK, consultada por el diario británico The Telegraph, resaltó: “Las investigaciones extensas demuestran que las personas más activas físicamente tienen menor riesgo de cáncer de colon y de muchos otros tipos de cáncer”.

Tal como indican las directrices de la Organización Mundial de la Salud (SMN) Edwards recomendó al menos 150 minutos de actividad física semanal, ya sea caminata rápida, ciclismo o natación.

Además, mencionó otras medidas preventivas: adoptar una dieta rica en fibra, evitar carnes procesadas y limitar el consumo de carne roja, mantener un peso saludable, dejar de fumar y reducir el consumo de alcohol.

Admitió que modificar los hábitos diarios puede ser difícil, pero insistió en el valor de estos cambios para la prevención de la enfermedad.

Las cifras del cáncer de colon

Expertos insisten en la importancia
Expertos insisten en la importancia de combinar chequeos médicos periódicos, dieta rica en fibra y vida activa para la prevención eficaz del cáncer de colon (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cáncer colorrectal es el tercer tipo de cáncer más frecuente en el mundo, representa aproximadamente el 10% de todos los casos y constituye la segunda causa de muertes relacionadas con la enfermedad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afecta principalmente a personas mayores de 50 años.

En Argentina, el cáncer colorrectal (CCR) es el segundo cáncer más frecuente y el segundo con mayor mortalidad, según el Ministerio de Salud de la Nación.

A pesar de su alta letalidad, en más del 90% de los casos pueden prevenirse ya que la mayoría de los tumores se desarrollan a partir de pólipos adenomatosos, pequeñas formaciones en la mucosa del intestino grueso o el recto que pueden extirparse antes de transformarse en tumores malignos. Este proceso puede demorar entre 10 y 15 años, lo que ofrece una ventana crucial para la prevención mediante la detección precoz y cambios en el estilo de vida.

Factores como una alimentación pobre en fibra, el sedentarismo, el sobrepeso, el consumo de alcohol y el tabaquismo aumentan significativamente el riesgo de que estos pólipos evolucionen hacia un cáncer

Además, el cáncer de colon provoca un fallecimiento cada treinta minutos en el país. Sin embargo, la evidencia señala que la actividad física regular puede reducir el riesgo en aproximadamente un 20%. Esta protección no se limita al deporte o al gimnasio, sino que incluye desplazamientos activos (como caminar o ir en bicicleta al trabajo) y tareas cotidianas que requieran movimiento.

La investigación realizada por la Universidad de Newcastle subraya que incluso una sola sesión de diez minutos puede inducir cambios moleculares relevantes. Tal como destaca el equipo, toda oportunidad de moverse aporta beneficios reales. Sumar ejercicio intenso a la rutina diaria constituye una herramienta concreta en la prevención y el control del cáncer de colon.

El ejercicio también reduce la recurrencia y mortalidad del cáncer de colon

Los hallazgos de especialistas muestranLos hallazgos de especialistas muestran que la actividad vigorosa altera marcadores biológicos clave, limitando así el entorno adecuado para la proliferación de células cancerosas en el colon (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un ensayo clínico internacional publicado en The New England Journal of Medicine, presentado en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), demostró que un programa estructurado de ejercicio físico disminuye la mortalidad y la recurrencia en pacientes con cáncer de colon que completaron cirugía y quimioterapia.

Infobae publicó en junio pasado los resultados del estudio CHALLENGE, liderado por el Grupo Canadiense de Ensayos en Cáncer siguió durante más de una década a 889 pacientes con estadios avanzados de cáncer de colon.

La mitad de los participantes realizó actividad física guiada durante tres años, mientras que el resto recibió materiales educativos estándar. Tras ocho años de seguimiento, el grupo que practicó ejercicio presentó un 37% menos de riesgo de muerte y un 28% menos de probabilidad de recurrencia o nuevos tumores.

“El ejercicio ya no es solo una intervención para mejorar la calidad de vida. Es un tratamiento para el cáncer de colon que debe estar disponible para todos los pacientes”, afirmó Kerry Courneya, profesor en la Universidad de Alberta y codirector del ensayo.

El programa incluyó caminatas, ciclismo y ejercicios adaptados a cada participante, con encuentro regular con kinesiólogos o fisioterapeutas.

                                                         
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