Diplomáticos en La Habana temen un colapso inminente del gobierno tras la captura de Nicolás Maduro; Trump exige un acuerdo «antes de que sea demasiado tarde».
La situación política en el Caribe ha alcanzado un punto de máxima tensión tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense sobre la crisis en Cuba Trump. Diplomáticos europeos y analistas internacionales advierten que la isla se encuentra al borde de una catástrofe humanitaria y un potencial colapso de su sistema de gobierno, ante la amenaza de Washington de privar al país de cualquier tipo de combustible y financiamiento externo.
A través de sus redes sociales, Donald Trump fue tajante al declarar que «no habrá más petróleo ni dinero para Cuba», instando a los líderes de La Habana a negociar antes de que la situación sea irreversible. Esta postura ocurre apenas unos días después de la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, lo que ha llevado a diversos observadores a plantear que Cuba podría ser el próximo gobierno en caer debido a la asfixia económica y energética.
Actualmente, la isla padece apagones masivos que afectan servicios vitales como el suministro de agua, la salud y la recolección de residuos. Ante la pérdida del subsidio venezolano, México se ha mantenido como uno de los últimos proveedores de crudo; sin embargo, la llegada de cargueros mexicanos ha elevado la fricción diplomática con la administración Trump, que busca cerrar todas las vías de ingreso de divisas y energía a la nación caribeña.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel ha negado públicamente cualquier negociación secreta con los Estados Unidos, asegurando que Cuba no cederá ante presiones externas. No obstante, organismos internacionales y agencias de inteligencia coinciden en que el descontento social y el deterioro de la calidad de vida en la isla han alcanzado niveles históricos, lo que incrementa el riesgo de un éxodo masivo de migrantes hacia países vecinos del Caribe.








