Natalia Suárez del Real reconoció que la celebración rompió con los principios de austeridad; asegura que sus familiares pagaron el evento y los invitados sus consumos.
La delegada de Programas para el Bienestar en Puebla, Natalia Suárez del Real, rompió el silencio tras la viralización de imágenes de su fastuosa fiesta de cumpleaños con temática de «El Gran Gatsby». La funcionaria admitió en un comunicado que el evento, caracterizado por el lujo y la opulencia, “no fue congruente con los principios de austeridad, mesura y responsabilidad” que abandera el movimiento de la Cuarta Transformación.
La polémica estalló luego de que se difundieran videos donde se observa a la delegada rociando champaña sobre una torre de copas, una imagen que contrastó fuertemente con la realidad del estado que representa. Según datos del CONEVAL, en Puebla el 54% de la población vive en situación de pobreza, lo que generó una ola de críticas en redes sociales acusando a la funcionaria de falta de sensibilidad social.
Se deslinda de los gastos
Para intentar mitigar el escándalo, Suárez del Real argumentó que ella no organizó el festejo ni cubrió los gastos, atribuyendo la logística a una «muestra de afecto» de sus familiares y amigos cercanos. Incluso, aseguró que cada asistente pagó por lo que consumió en el lugar, justificando así el flujo de bebidas costosas que se observó en las grabaciones. “En ningún momento se tuvo la intención de ofender o generar molestia”, puntualizó.
Perfil y antecedentes
Natalia Suárez del Real es licenciada en Derecho y cuenta con una maestría en Derecho Corporativo. Antes de su cargo actual, fue secretaria técnica en el DIF estatal y laboró en Canacintra Tabasco. Su caso se suma a una lista reciente de funcionarios de Morena cuestionados por presuntos excesos, entre los que figuran nombres como Ricardo Monreal, Gerardo Fernández Noroña y Mario Delgado, lo que ha puesto bajo la lupa el cumplimiento real de la narrativa de austeridad del gobierno federal.
Fuente: Red

