Quien fuera Coordinador de Desarrollo Social y Delegado de Ixtapa en Puerto Vallarta, fue arrestado por el Gobierno Federal acusado de colusión con el crimen organizado.
La región de Puerto Vallarta y sus alrededores se encuentran bajo el impacto de la reciente detención de Juan Gabriel Toribio Villarreal, una figura política que durante años operó en el corazón de la delegación de Ixtapa. Toribio, quien forjó su carrera en administraciones priistas vallartenses, fue capturado este jueves por fuerzas federales en el municipio de Tequila, Jalisco, bajo acusaciones de vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Su detención no fue aislada; ocurrió en el marco de la «Operación Enjambre», donde también cayó el alcalde de Tequila, el morenista Diego Rivera Navarro, junto a otros mandos municipales. A Toribio se le señala de utilizar su cargo como Director de Catastro para presuntas actividades de extorsión y facilitación de operaciones delictivas.
Un rostro conocido en la política vallartense
Para muchos en la zona de Ixtapa, Gabriel Toribio era un hombre de confianza y respeto, según lo difundido por el periodista, Miguel González Guerra. Su trayectoria en Puerto Vallarta abarcó tres de los trienios más significativos del PRI:
Con Gustavo González Villaseñor y Javier Bravo: Se desempeñó como Coordinador de Desarrollo Social, manejando el contacto directo con la ciudadanía.
Con Salvador González Reséndiz: Alcanzó la máxima representación local al ser nombrado Delegado de Ixtapa, lugar donde estableció su domicilio y raíces políticas.
Pese a su arraigo en Vallarta, decidió retornar a Tequila —su tierra de origen— para sumarse al proyecto de Morena, donde escaló hasta la Dirección de Catastro. Sin embargo, sus vínculos con nuestra región se mantuvieron activos; apenas en 2023 se le vio participando en recorridos oficiales junto al entonces alcalde Luis Michel, lo que hoy genera interrogantes en el círculo político local.
El desplome de una carrera pública
La investigación federal apunta a que la administración de Tequila, de la cual Toribio era pieza clave, operaba bajo una red de corrupción que asfixiaba a empresarios mediante extorsiones protegidas por la propia policía municipal.
La caída de quien fuera delegado en Ixtapa marca el fin de una carrera que pasó de la gestión social en las colonias de Vallarta a un proceso judicial de orden federal. Su traslado a un penal de máxima seguridad subraya la gravedad de los cargos que hoy lo mantienen tras las rejas, dejando consternación entre quienes lo conocieron en sus años de servicio en Puerto Vallarta.
Fuente: Miguel González Guerra | Con información de Lorena Moguel | © Redacción NoticiasPV Nayarit








