El «hombre fuerte» del chavismo mantuvo comunicaciones secretas con Washington para evitar ataques a la oposición y garantizar la estabilidad tras la detención de Maduro.
Funcionarios del gobierno de Estados Unidos mantuvieron conversaciones secretas con el ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, meses antes de la operación que terminó con la captura de Nicolás Maduro. Según múltiples fuentes cercanas al asunto, este diálogo ha continuado incluso después de que Maduro fuera trasladado a Nueva York, posicionando a Cabello como una pieza clave para evitar el caos en el país sudamericano.
Advertencias y control de daños Washington advirtió a Cabello, de 62 años, que no utilizara los servicios de inteligencia ni a los grupos armados bajo su mando para atacar a la oposición. A cambio, el funcionario —por quien EE. UU. ofrece una recompensa de 25 millones de dólares— no fue detenido durante la incursión del pasado 3 de enero. Las comunicaciones buscan asegurar que el aparato de seguridad venezolano permanezca estable bajo la presidencia encargada de Delcy Rodríguez.
A pesar de que Cabello figura en la misma acusación por narcotráfico que Maduro, el gobierno de Donald Trump ha preferido mantenerlo como un interlocutor estratégico. Para la Casa Blanca, Cabello tiene el poder de facilitar los planes de transición o descarrilarlos si decide movilizar a las milicias y fuerzas de seguridad que aún le son leales.
Rivalidad interna y futuro político Aunque en público Cabello ha jurado lealtad a Delcy Rodríguez y ha denunciado la intervención estadounidense, la realidad interna es compleja. Ambos funcionarios han trabajado juntos por años, pero nunca han sido aliados cercanos. Mientras Rodríguez se enfoca en consolidar su poder y cumplir con las demandas de Trump para elevar la producción petrolera, Cabello supervisa temas sensibles como la revisión de las excarcelaciones de presos políticos.
Analistas internacionales, como el exrepresentante especial Elliott Abrams, señalan que una verdadera transición democrática en Venezuela eventualmente requeriría la salida de Cabello del poder. Sin embargo, por ahora, su papel como «aguafiestas» o «garante» de la paz interna parece ser la prioridad para la administración estadounidense en sus esfuerzos por controlar la situación post-Maduro.
Fuente: Reuters | © Redacción NoticiasPV Nayarit

