El empresario detrás de The Dolphin Company, con operaciones en Bahía de Banderas, enfrenta un proceso penal por fraude y desvío de recursos tras ser capturado en Cancún.
El nombre de Eduardo Albor ha cobrado relevancia en el panorama judicial tras su reciente arresto en Cancún. El empresario fue la cabeza de The Dolphin Company, una de las operadoras de parques acuáticos más grandes del mundo que mantiene una importante presencia en Nuevo Nayarit, dentro del municipio de Bahía de Banderas.
Albor, abogado de profesión, tomó el control de la compañía en 1999 y fue el artífice de su expansión internacional. Sin embargo, su gestión hoy es cuestionada tras la declaración de quiebra de la firma. Se le acusa de intentar socavar el control de los nuevos administradores mediante engaños a tribunales mexicanos y el desvío de ingresos provenientes de las taquillas hacia cuentas de allegados.
Disputas legales y presencia en la región
La detención de Albor se deriva de un conflicto legal en Delaware y México, donde se le señala por interferir en la operación de la empresa tras haber perdido el control ante sus acreedores. En la zona de Nuevo Nayarit, la filial de The Dolphin Company es un referente en el sector turístico, lo que pone los reflectores locales sobre este proceso por fraude que ahora lo llevará a una prisión en la Ciudad de México.
Además de los problemas financieros, la administración de Albor enfrentó duras críticas por la muerte de ejemplares y presunto maltrato animal en parques de Florida, factores que, junto a la crisis de la pandemia, aceleraron el colapso de su imperio de nado con delfines.
Fuente: Registros Judiciales y Tribunal de Delaware | © Redacción NoticiasPV Nayarit

