El estilo de vida activo es vital para controlar la presión, pero ciertas rutinas de alta intensidad pueden provocar picos peligrosos y riesgos cardiovasculares.
Mantenerse en movimiento es una de las mejores medicinas para el corazón; sin embargo, para quienes viven con hipertensión, no todos los ejercicios son seguros. De acuerdo con la Asociación Americana del Corazón, realizar esfuerzos físicos inadecuados puede elevar la presión arterial de manera brusca, aumentando el riesgo de sufrir complicaciones graves. Por ello, es crucial saber identificar qué actividades «bloquear» en la rutina diaria.
¿Qué ejercicios no se recomiendan?
Los especialistas sugieren evitar aquellos que impliquen esfuerzos explosivos o tensión sostenida, tales como:
Levantamiento de pesas pesadas: Genera picos de presión arterial peligrosos.
Isométricos intensos: Mantener planchas o pesas sin movimiento por mucho tiempo eleva la tensión de forma sostenida.
HIIT extremo: Los intervalos de alta intensidad pueden causar incrementos bruscos en el ritmo cardíaco.
Apnea: Aguantar la respiración durante el ejercicio es una de las prácticas más riesgosas para un hipertenso.
Deportes de contacto: Boxeo o artes marciales por el riesgo de golpes y caídas.
La alternativa segura: Movimiento constante y moderado
Para quienes buscan fortalecer su salud cardiovascular sin correr riesgos, la clave está en el ejercicio aeróbico de bajo impacto. Actividades como caminar a paso rápido, la natación, el ciclismo moderado y el yoga son opciones ideales que ayudan a reducir la presión arterial a largo plazo.
La recomendación general es acumular al menos 150 minutos a la semana de actividad moderada. Los expertos enfatizan que antes de iniciar cualquier programa de entrenamiento, las personas con hipertensión deben consultar a su médico para ajustar la intensidad según su condición específica.
Fuente: Asociación Americana del Corazón / Salud y Bienestar | © Redacción NoticiasPV Nayarit

