Documentos del FBI revelan que el joven de 31 años reservó su habitación en el Washington Hilton desde el 6 de abril y viajó en tren desde California para ejecutar el atentado.
Nuevos detalles han surgido tras la comparecencia ante la justicia de Cole Tomas Allen, el hombre acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump durante la reciente cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. Una declaración jurada presentada por agentes del FBI ante el juez Matthew Sharbaugh en Washington revela que el ataque no fue un acto impulsivo, sino una operación planificada con al menos tres semanas de antelación.
Según la investigación federal, Allen, un ingeniero informático con residencia en Torrance, California, reservó su estancia en el hotel sede desde el pasado 6 de abril. El sospechoso realizó un largo trayecto en tren desde Los Ángeles hasta Chicago, para finalmente llegar a la capital estadounidense la semana pasada. Los documentos judiciales indican que Allen irrumpió en el puesto de control de la planta terraza alrededor de las 20:40 horas, portando un arma larga y logrando realizar al menos un disparo que impactó en el chaleco antibalas de un agente del Servicio Secreto.
El FBI también incluyó en la evidencia un correo electrónico que Allen envió a sus familiares minutos antes del incidente. En el mensaje, el sospechoso se autodenomina como un «asesino federal amistoso» y justifica sus acciones mediante críticas radicales a la administración de Trump. A pesar de su formación académica en Caltech y su labor como tutor escolar, el manifiesto refleja un profundo resentimiento político. Cole Allen permanece bajo custodia federal y enfrentará una audiencia de detención definitiva el próximo jueves.
Fuente: Departamento de Justicia de EE.UU. | © Redacción NoticiasPV Nayarit

