La firma texana Ikon Midstream se encuentra bajo el escrutinio de autoridades de México y Estados Unidos tras detectarse un millonario esquema de evasión fiscal que financia a células delictivas.
Las corporaciones de seguridad nacional de México y los Estados Unidos abrieron expedientes de investigación transnacional en contra de un actor del sector energético de Texas. La Fiscalía General de la República (FGR) inició indagatorias formales fundamentadas en vigilancias, testimonios y registros documentales que sitúan a la empresa Ikon Midstream, con sede en Houston, como una pieza central de una red de contrabando marítimo de hidrocarburos vinculada operativamente a la estructura criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
De acuerdo con los informes de inteligencia gubernamentales elaborados entre marzo y abril, el esquema delictivo consistía en introducir cargamentos de diésel y nafta a territorio nacional a bordo de buques cisterna. Para evadir el cobro de aranceles y gravámenes fiscales que genera la importación de combustibles en México, la mercancía era falsificada y declarada ante las aduanas de los puertos de Ensenada y Guaymas bajo el código de aceites lubricantes automotrices o marinos, mercancía que se encuentra exenta de dichos pagos arancelarios.
Estimaciones técnicas de auditoría señalan que este mecanismo de clasificación apócrifa permitió la evasión de aproximadamente siete millones de dólares en un solo cargamento a bordo de la embarcación Torm Agnes.
Las pesquisas ministeriales identificaron que el combustible era recibido y distribuido en el país por empresas de transporte como Mefra Fletes y compañías fachada como Intanza y Azteca Cone, las cuales carecen de infraestructura física y de los permisos obligatorios de la Secretaría de Energía, razones por las cuales el Servicio de Administración Tributaria (SAT) procedió a revocar sus autorizaciones de importación y suspenderlas de sus padrones oficiales. Paralelamente, en la jurisdicción norteamericana, la oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ejecutó una orden de allanamiento en las instalaciones corporativas de la petrolera en Houston para asegurar registros financieros. Por su parte, la directiva de Ikon Midstream negó los cargos a través de comunicados oficiales y promovió un recurso civil por difamación, argumentando que las discrepancias en sus declaraciones aduaneras correspondieron de manera exclusiva a fallas de carácter administrativo.
Fuente: Agencias informativas internacionales | © Redacción NoticiasPV Nayarit

