El general en retiro, acusado de recibir sobornos de Los Chapitos, dirigió tres zonas militares clave y la Escuela de Inteligencia antes de asumir la seguridad en Sinaloa.
La detención del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez en los Estados Unidos no solo representa la captura del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, sino la caída de un alto mando del Ejército Mexicano con una trayectoria de más de cuatro décadas. El militar veracruzano, graduado del Heroico Colegio Militar y doctor en Derecho por el Colegio de Defensa Nacional, llegó a tener bajo su mando tres de las zonas militares más estratégicas del país entre los años 2018 y 2022.
De acuerdo con las hojas de servicio de las fuerzas armadas, Mérida Sánchez se desempeñó como comandante de la 21ª Zona Militar en Morelia, Michoacán; posteriormente lideró la 44ª Zona Militar en Miahuatlán, Oaxaca; y finalmente la 25ª Zona Militar en Puebla. Asimismo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto y bajo la gestión del general Salvador Cienfuegos Zepeda, ocupó cargos de alta confidencialidad como director de la Escuela Militar de Inteligencia y comandante de mando especial de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Su incursión en la vida civil ocurrió en septiembre de 2023, cuando fue nombrado titular de la seguridad en Sinaloa por el gobernador Rubén Rocha Moya y el entonces secretario de Gobierno, Enrique Inzunza Cázarez. Hoy en día, la Fiscalía de Nueva York lo acusa de haber utilizado toda su experiencia e información privilegiada para beneficiar a la facción de «Los Chapitos», señalando que presuntamente cobraba 100 mil dólares mensuales a cambio de alertar sobre operativos en narcolaboratorios, convirtiéndose ahora en uno de los testigos colaboradores de más alto rango militar en la historia de la justicia estadounidense.
Fuente: Registros de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

