Se arrodilla el Vaticano ante víctimas de abusos s3xual en Perú

A través de su nueva encíclica y mediante un enviado especial en el país sudamericano Perú , el Vaticano reconoció la tardanza para condenar la sumisión humana y se arrodilló ante las víctimas del Sodalicio de Vida Cristiana.

Las cúpulas del catolicismo a nivel global emitieron pronunciamientos de autocrítica institucional respecto a deudas históricas y agravios cometidos en agravio de los derechos humanos. El papa León XIV solicitó de manera formal el perdón de la Iglesia católica por el retraso de siglos en emitir una condena universal y absoluta en contra de la esclavitud, reconociendo en su encíclica “Magnifica humanitas” que la tolerancia o el silencio del pasado convirtieron a la institución en cómplice de la humillación y el sufrimiento de millones de personas. El documento pontificio, firmado en el Vaticano, asocia además los riesgos del mal uso de la inteligencia artificial con la generación de nuevas modalidades de sometimiento civil.

De forma paralela, las acciones de resarcimiento alcanzaron territorio peruano. El sacerdote español Jordi Bertomeu, comisario designado por el Vaticano para investigar y reparar las afectaciones de la disuelta organización religiosa Sodalicio de Vida Cristiana, encabezó un acto de contrición en la Iglesia de Catacaos, al norte de Perú. Durante una celebración litúrgica concelebrada con los cardenales peruanos Carlos Castillo y Pedro Barreto, las autoridades eclesiásticas admitieron una tardanza de dos décadas para intervenir el grupo fundado por Luis Fernando Figari, procediendo a arrodillarse físicamente ante los afectados como una muestra de solicitud de perdón por los agravios de índole física, psicológica, sexual y económica cometidos.

El expediente en contra del Sodalicio de Vida Cristiana cobró notoriedad pública en el año 2015 a raíz de las investigaciones periodísticas presentadas por Pedro Salinas y Paola Ugaz en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”, donde se compilaron los testimonios que destaparon la red de abusos patrimoniales y sexuales. En este sentido, tanto el enviado papal como el propio sumo pontífice hicieron un reconocimiento explícito a la labor del periodismo civil independiente y comprometido con la verdad, atribuyéndoles un rol fundamental para destapar las injusticias y obligar a las estructuras eclesiásticas a confrontar realidades internas incómodas bajo criterios de transparencia.

Finalmente, el obispo de Roma argumentó en su texto que la condena absoluta de la esclavitud tardó en formalizarse hasta el siglo XIX bajo el papado de León XIII, antecedente que inspiró su propio nombre ministerial. León XIV llamó a las comunidades católicas actuales a edificar una ruta de conciliación y verdad en Perú, exhortando a la sociedad a vigilar activamente los procesos internos para evitar que el retraso en la impartición de justicia pastoral vuelva a menoscabar la dignidad inalienable de los fieles.

Fuente: El Vaticano | © Redacción NoticiasPV Nayarit

                                                         
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