Investigadores de la Universidad de Shandong logran que bacterias «buenas» transporten fármacos directamente al tejido canceroso; el avance promete reducir los devastadores efectos de las quimioterapias.
En la búsqueda por mitigar la agresividad de los tratamientos oncológicos tradicionales, un equipo de científicos de la Universidad de Shandong, en China, ha desarrollado una terapia revolucionaria basada en probióticos. El proyecto utiliza la ingeniería genética para convertir bacterias en «vehículos» de precisión que atacan el cáncer sin destruir las células sanas, un problema persistente en la quimioterapia convencional.
El poder de la bacteria «inteligente»
Los investigadores modificaron la cepa Escherichia coli Nissle 1917, un probiótico comúnmente usado para tratar problemas intestinales. La clave de este avance radica en que esta bacteria tiene una afinidad natural por los tumores, ya que se siente atraída por las zonas de bajo oxígeno y tejido muerto que caracterizan a las masas malignas.
Al introducir genes capaces de producir romidepsina (un fármaco que frena la reproducción celular descontrolada), los científicos lograron que la bacteria libere el medicamento exclusivamente dentro del tumor. En pruebas con ratones, esta técnica demostró ser mucho menos invasiva que la quimioterapia, cuyos efectos secundarios —como anemia, fatiga extrema y pérdida de defensas— afectan gravemente la calidad de vida del paciente.
Reducir la toxicidad, la prioridad
Cifras de Pharma Times señalan que hasta un 25% de los decesos ocurridos poco después de iniciar un tratamiento de cáncer se deben a la toxicidad de los fármacos y no a la enfermedad en sí. Con este modelo de «probióticos oncológicos», la ciencia busca que el tratamiento deje de ser devastador para el organismo, ofreciendo una esperanza de recuperación con dignidad y menos sufrimiento para los millones de personas que enfrentan esta lucha en 2026.
Fuente: Universidad de Shandong / Pharma Times | © Redacción NoticiasPV Nayarit









