El gobierno de Irán cuestionó severamente la sesión fotográfica del secretario de Estado de la Unión Americana en el emblemático monumento de la India, acusando una contradicción histórica y cultural debido a las posturas bélicas de Washington contra el pueblo persa.
Los recorridos de la diplomacia internacional por los monumentos históricos del continente asiático derivaron en un intercambio de reclamos geopolíticos. Durante el cierre de su gira oficial por la India, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, protagonizó una controversia tras difundir imágenes junto a su esposa, Jeanette Dousdebes, en los jardines del Taj Mahal, una acción que fue utilizada por la representación diplomática de Irán para señalar el desconocimiento histórico del funcionario estadounidense.
El Consulado General de la República Islámica de Irán en Hyderabad, India, emitió un pronunciamiento formal en redes sociales donde enfatizó que la edificación —declarada patrimonio de la humanidad— posee raíces e influencias arquitectónicas netamente persas, al haber sido erigida por el emperador Sha Jahan en memoria de su esposa de ascendencia iraní, Mumtaz Mahal. El gobierno persa calificó como una incongruencia que el representante de Washington pose sonriente frente al icónico recinto mientras la administración de Donald Trump sostiene un discurso de confrontación hacia su civilización.
De manera paralela, la visita de Rubio a Nueva Delhi se centró en contener los reclamos del Ministerio de Asuntos Exteriores de la India tras las publicaciones despectivas emitidas por el presidente Donald Trump en la plataforma Truth Social, donde se catalogó a las naciones asiáticas como «agujeros infernales». El secretario norteamericano centró sus conferencias de prensa en matizar los roces bilaterales, asegurando que el Ejecutivo estadounidense mantiene un respeto estratégico por la soberanía y los mercados de la región.
Las mesas de negociación destinadas a un acuerdo de paz entre Washington y Teherán continúan estancadas debido a las sanciones económicas vigentes y las disputas por el control de las rutas comerciales de Medio Oriente. Aunque las delegaciones oficiales intentaron mantener el carácter pacífico de la agenda cultural, el cruce de declaraciones evidenció la fragilidad de las relaciones bilaterales y el escrutinio permanente sobre los representantes de la Casa Blanca en el extranjero.
Fuente: EFE | © Redacción NoticiasPV Nayarit









