El representante Alejandro Encinas presentó una declaración conjunta suscrita por 16 naciones, donde se advierte que la proliferación ilegal de armas es un desafío transnacional que vulnera la paz y los derechos humanos.
En el marco del Día Interamericano para Contrarrestar la Fabricación y el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, México lideró un pronunciamiento ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) para exigir una respuesta coordinada y corresponsable contra este flagelo. Alejandro Encinas, representante de México ante el organismo, presentó una declaración respaldada por 15 países más, enfatizando que el flujo ilegal de armamento no solo dispara la inseguridad, sino que obstaculiza el desarrollo y golpea con mayor fuerza a las comunidades vulnerables de Centroamérica y el Caribe.
Durante la sesión, se destacó que la proliferación de armas alimenta directamente a la delincuencia organizada y provoca una pérdida constante de vidas humanas. El posicionamiento conjunto hace un llamado urgente a fortalecer los mecanismos de rastreo, control y el intercambio de información entre naciones para reducir este flujo ilegal. Encinas subrayó que ningún Estado puede enfrentar este fenómeno de manera aislada, apelando a la responsabilidad compartida de todos los países de la región para atender las causas estructurales del problema.
Asimismo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) resaltó la reciente opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual vincula el tráfico de armas con la garantía de los derechos humanos básicos. Bajo esta premisa, los Estados tienen obligaciones concretas de supervisar y fiscalizar la comercialización de armas, garantizando que las víctimas tengan acceso a recursos judiciales efectivos. Este frente común busca establecer una «brújula» para la acción colectiva entre gobiernos y sociedad civil hacia una sociedad en paz.
Fuente: OEA y SRE | © Redacción NoticiasPV Nayarit

