Pega reforma judicial e inseguridad a las notas crediticias del país

La agencia internacional recortó la nota soberana al nivel «Baa3», el último peldaño antes de perder el grado de inversión; el informe financiero advierte que el apoyo a la petrolera y la reforma judicial frenan la economía nacional.

Las alertas en los mercados financieros internacionales se encendieron para la economía mexicana debido al debilitamiento de sus indicadores internos. La calificadora internacional Moody’s Ratings aplicó una degradación a la nota soberana de México, reduciendo la categoría de «Baa2» a «Baa3», una posición que ubica al país en el último escalón disponible dentro del denominado grado de inversión y al borde de los niveles catalogados como bonos basura.

Dentro del reporte técnico emitido por la firma financiera, se detalló un cambio en la perspectiva de negativa a estable, argumentando que la estabilidad macroeconómica global y la integración comercial con el mercado de los Estados Unidos actúan como amortiguadores. No obstante, esta modificación representa la primera baja en la evaluación crediticia nacional desde julio de 2022, arrastrando una tendencia decreciente que inició en el año 2020 con la pérdida de la categoría «A3».

El panel de analistas de Moody’s fundamentó esta severa resolución en el acelerado ritmo de endeudamiento público y en la lentitud de los procesos de consolidación fiscal. Las estadísticas globales revelan que la deuda bruta del Gobierno Federal escaló del 39.8 por ciento registrado respecto al Producto Interno Bruto (PIB) en el año 2023, hasta un 49.3 por ciento al cierre del ciclo 2025, proyectando que las obligaciones presupuestales podrían alcanzar una densidad del 55 por ciento del PIB para el año 2028.

La agencia internacional identificó que el principal lastre para las finanzas de la Federación se concentra en el fondeo permanente dirigido a sostener la operatividad de Petróleos Mexicanos (Pemex), subsidio que devengó cerca de 35 mil millones de dólares durante 2025 y que tiene comprometidos otros 14 mil millones de dólares para el ejercicio de 2026. Ante este panorama, la calificadora ajustó a la baja la expectativa de crecimiento del país a menos del 1 por ciento para el próximo año, citando factores de parálisis como la inseguridad pública, el desabasto de infraestructura hídrica y la incertidumbre empresarial sembrada por la reforma judicial impulsada por la administración de Claudia Sheinbaum.

Fuente: Moody’s Ratings | © Redacción NoticiasPV Nayarit

                                                         
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