Una investigación clínica demostró que la introducción de este alimento alrededor de los seis meses de vida disminuye los casos de alergia, especialmente en menores con problemas de eccema.
La medicina preventiva en pediatría sumó nuevas evidencias sobre el desarrollo del sistema inmunológico en la primera infancia. Un estudio clínico de seguimiento poblacional reveló que la introducción temprana de huevo en la dieta de los lactantes, idealmente alrededor de los seis meses de edad, reduce de manera medible la prevalencia de alergias alimentarias hacia este producto conforme avanzan en su crecimiento.
La investigación, publicada por la revista especializada JAMA Pediatrics, analizó los impactos epidemiológicos tras la modificación de las guías de alimentación infantil. Los expertos detallaron que los resultados más favorables se concentraron en los pacientes diagnosticados con eccema temprano, un sector vulnerable debido a que las barreras cutáneas dañadas facilitan reacciones inmunes adversas, logrando que los índices de alergia en este grupo específico bajaran del 35% a un 22%.
Especialistas en inmunología explicaron que el consumo oral de sólidos alergénicos activa una respuesta protectora en el organismo, a diferencia de la exposición involuntaria por contacto con la piel. No obstante, los asesores médicos recalcaron que estos procesos de habituación nutricional deben realizarse bajo la estricta supervisión de un pediatra y de forma constante varias veces por semana para asegurar la tolerancia del menor al alimento de manera permanente.
Fuente: Revista JAMA Pediatrics | © Redacción NoticiasPV Nayarit

