En vísperas de las mesas de revisión del acuerdo comercial con la administración de Claudia Sheinbaum, el mandatario estadounidense arremetió contra los socios de la región y endureció su discurso de seguridad.
La estabilidad de los lazos comerciales en América del Norte enfrenta nuevas presiones retóricas desde el Poder Ejecutivo estadounidense. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, amagó formalmente con retirar a su país del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), argumentando que la economía de su nación obtiene mejores resultados de manera independiente y que no depende de las importaciones de sus socios fronterizos.
Estas declaraciones se emitieron de manera unilateral desde la Oficina Oval de la Casa Blanca, coincidiendo con el inicio de las mesas técnicas de negociación y revisión trilateral fijadas por la Secretaría de Economía de México y la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR). El líder republicano condicionó la permanencia de su país en el bloque tras señalar los déficits comerciales vigentes, exigiendo concesiones directas y un cambio de postura por parte de los gobiernos de Canadá y de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
En materia de seguridad pública internacional, el mandatario reiteró que sus agencias federales enfocarán sus recursos tácticos en frenar el tráfico de fentanilo mediante operativos por la vía terrestre, tras asegurar que las vías marítimas se encuentran bajo control de sus fuerzas navales. Analistas en la materia interpretan estos constantes posicionamientos del jefe de Estado norteamericano como una estrategia recurrente de presión política para arrinconar a las delegaciones mexicanas y obtener ventajas en las cláusulas de renovación del pacto comercial.
Fuente: Declaraciones oficiales en la Casa Blanca | © Redacción NoticiasPV Nayarit









