A diferencia de sus hermanos varones, las cuatro hijas del líder del Cártel de Sinaloa optaron por títulos universitarios en administración y leyes; tras ser señaladas por EE. UU. en 2007, hoy intentan desmarcarse del rastro delictivo de su padre.
El reciente operativo en Álamo, Sinaloa, donde fue retenida y posteriormente liberada Mónica «N», ha vuelto a poner bajo el reflector a las mujeres del clan Zambada. A diferencia de «Los Chapitos» o de su propio hermano «El Vicentillo», las hijas de Ismael «El Mayo» Zambada han trazado una trayectoria marcada por las aulas universitarias y la gestión empresarial discreta, lejos de las armas pero no siempre del radar judicial.
Preparación para la administración
El núcleo femenino del jefe del Cártel de Sinaloa está compuesto por María Teresa, Midiam Patricia, Mónica del Rosario y Modesta. Según registros académicos, la formación ha sido una prioridad en su círculo:
Administradoras: Midiam Patricia y Mónica del Rosario son egresadas de la carrera de Administración de Empresas por la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), enfocadas en el manejo de estructuras corporativas.
Leyes: Modesta optó por el camino jurídico, graduándose como abogada en un centro universitario de Culiacán.
Educación: La mayor, María Teresa, se alejó de los números y las leyes para dedicarse al ámbito educativo y la atención infantil.
El peso de la «Lista Negra»
A pesar de sus títulos profesionales, la sombra de su padre las alcanzó en 2007, cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos las incluyó en su lista negra. El Gobierno estadounidense las señaló entonces como piezas clave en una red de empresas fachada destinadas al lavado de dinero para el Cártel de Sinaloa.
No obstante, tras años de litigios y de mantener un perfil alejado de actividades violentas, las autoridades de EE. UU. eventualmente retiraron sus nombres de dichos listados, permitiéndoles retomar una vida civil con menos restricciones financieras.
Mónica: Un caso de libertad inmediata
La detención de Mónica este 20 de marzo de 2026 confirmó que, al menos en México, no existen órdenes de aprehensión vigentes en su contra. Su liberación casi inmediata refuerza la narrativa de que, mientras sus hermanos varones enfrentan condenas o lideran facciones en guerra, las hermanas Zambada operan en una dimensión de gestión discreta y legalidad aparente que les ha permitido sortear la prisión durante décadas.
Fuente: Registros Universitarios / Archivos de la OFAC | © Redacción NoticiasPV Nayarit

