El extraño avistamiento de dos ejemplares de más de 9 metros en Cabo San Lucas desató teorías apocalípticas en redes; expertos explican la realidad detrás del mito.
A principios de este marzo de 2026, la aparición de dos gigantescos peces remo en las costas de Cabo San Lucas se volvió viral, reavivando la leyenda del «pez del fin del mundo». Las criaturas, conocidas por habitar en las profundidades del océano, fueron captadas por turistas mientras luchaban por regresar a aguas profundas, un evento que incluso para la comunidad científica es considerado «casi inaudito» por ocurrir de forma simultánea.
El mito del «Mensajero del Palacio del Dios del Mar»
El pez remo (Regalecus glesne) arrastra una fama oscura basada en la mitología japonesa. Se cree que Namazu, una serpiente marina gigante, provoca terremotos cuando sale a la superficie. Esta creencia se reforzó tras el tsunami de Japón en 2011, donde se reportaron avistamientos previos. Sin embargo, en México, este mismo año ya se registró otro hallazgo en Bucerías, Nayarit, lo que ha mantenido la conversación activa sobre supuestos desastres inminentes.
La explicación científica
Pese al pánico que generan, instituciones como National Geographic y el Museo de Historia Natural de Florida aclaran que no hay evidencia científica que vincule a estos peces con los sismos. Sus apariciones en la superficie suelen deberse a:
Enfermedad o debilidad: Los ejemplares pierden la fuerza para mantenerse en las profundidades.
Corrientes marinas: Cambios bruscos en la temperatura o tormentas los arrastran fuera de su hábitat (entre 200 y 1,000 metros de profundidad).
Desorientación: Al ser animales de nado lento, son vulnerables a las mareas fuertes.
Con cuerpos que pueden alcanzar hasta los 11 metros de largo, estos «reyes de los arenques» siguen siendo uno de los mayores misterios del océano. Mientras los turistas en Baja California Sur intentaron auxiliarlos, los biólogos marinos ven en estos encuentros una oportunidad única para estudiar a una especie que rara vez se deja ver viva.
Fuente: National Geographic / Ocean Conservancy | © Redacción NoticiasPV

