La menor oferta proveniente de Sinaloa y los altos costos del flete disparan el precio del insumo básico; el kilo al mayoreo ya ronda los 46 pesos.
El bolsillo de las familias mexicanas enfrenta un nuevo golpe con el encarecimiento acelerado del jitomate, producto que registró un aumento del 8% apenas en la primera quincena de febrero. Según datos del INEGI, esta hortaliza se ha convertido en el principal motor de la inflación en alimentos frescos, afectando desde la economía del hogar hasta la operación de restaurantes y fondas.
Crisis en la producción y logística
Comerciantes de la Central de Abasto señalan que el flujo de producto desde Sinaloa —principal estado productor— se ha reducido drásticamente. Se estima que la producción nacional cayó un 3% debido a que muchos agricultores sembraron menos superficie para evitar pérdidas por sobreoferta, a lo que se suman condiciones climáticas adversas que han retrasado las cosechas.
Fletes caros presionan el mercado
Además de la escasez, el costo del transporte se ha vuelto prohibitivo. Un solo flete desde las zonas productoras puede costar hasta 60,000 pesos, gasto que se traslada directamente al consumidor final. Actualmente, la caja de 13 kilos se comercializa hasta en 600 pesos al mayoreo, lo que sitúa el costo base por kilo en 46 pesos antes de llegar a los comercios minoristas o supermercados.
Impacto en la cocina nacional
Al ser la base de salsas, guisos y caldos, el alza del jitomate genera un efecto multiplicador en la cadena alimenticia. Expertos advierten que, mientras el flujo de camiones no se normalice y la oferta de Sinaloa siga estancada, el precio continuará con una tendencia al volante, obligando a las familias a ajustar sus porciones o sustituir el ingrediente en la dieta diaria.
Fuente: INEGI / Central de Abasto | © Redacción NoticiasPV Nayarit

