El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que el uso de la fuerza para intentar un cambio de régimen en Teherán ha resultado contraproducente, logrando una mayor unidad del pueblo persa frente a la agresión externa.
El Gobierno de Rusia, a través de su portavoz Dmitri Peskov, emitió este domingo una severa advertencia sobre el rumbo del conflicto en Medio Oriente. El Kremlin calificó como una práctica «fuera de la normalidad» los asesinatos selectivos de líderes iraníes por parte de fuerzas de Estados Unidos e Israel, sentenciando que dichas acciones tendrán consecuencias ineludibles en la estabilidad global.
Efecto bumerán en la estrategia de Occidente
Peskov subrayó que, aunque el objetivo inicial de la campaña militar era desarticular el gobierno de Teherán, la realidad en el terreno muestra un fenómeno opuesto. «Cada acción de este tipo lo que logra es unir más al pueblo de Irán en torno a sus dirigentes», afirmó el funcionario, destacando que la resistencia iraní se ha fortalecido a un mes de iniciadas las hostilidades.
Impacto económico y militar
La prolongación de los ataques ha derivado en una crisis energética de alcance mundial:
Mercado petrolero: El bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz ha disparado los precios del crudo, afectando las cadenas de suministro internacionales.
Sin salida diplomática: El asesor presidencial ruso, Nikolái Pátrushev, reforzó la postura de Moscú al declarar para el diario Kommersant que la ofensiva carece de «razones objetivas» y no beneficia a ninguna de las potencias involucradas.
Rusia enfatizó que la falta de «sentido común» en la gestión de este conflicto impide pronosticar un cierre pacífico a corto plazo, mientras la tensión militar continúa en ascenso.
Fuente: Agencia EFE / El Kremlin / Diario Kommersant | © Redacción NoticiasPV Nayarit

