El Gabinete de Seguridad Nacional reveló que la mayoría de las bajas oficiales pertenecen a la Guardia Nacional; se registraron agresiones en siete estados tras el abatimiento del capo.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, presentó el balance oficial de las operaciones desplegadas para la captura y posterior abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes. El saldo es devastador: 58 personas perdieron la vida en el cumplimiento de su deber o durante enfrentamientos directos, mientras que 70 presuntos delincuentes fueron capturados en diversos puntos del país.
Bajas en las fuerzas de seguridad
Harfuch detalló que, de las 58 víctimas fatales, 25 eran elementos de la Guardia Nacional, un custodio federal y un agente de la Fiscalía del Estado de Jalisco. Asimismo, se reportó el fallecimiento de una mujer civil atrapada en el fuego cruzado. Por parte de la estructura criminal, 30 presuntos delincuentes fueron abatidos durante los tiroteos registrados principalmente en la zona de Tapalpa y sus alrededores.
Agresiones coordinadas y resistencia criminal
Tras la muerte del líder del CJNG, se contabilizaron 27 agresiones directas contra autoridades en siete entidades federativas. Michoacán fue uno de los puntos más críticos con 13 ataques documentados, donde resultaron heridos 15 efectivos. El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla, visiblemente conmovido, envió sus condolencias a las familias de los caídos y afirmó que, a pesar del costo humano, «se demostró la fortaleza del Estado mexicano».
El fin de una era criminal
Nemesio Oseguera dirigía una de las redes delictivas más expansivas y violentas, responsable del tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos y de ataques frontales contra el Gobierno. Su muerte ocurrió en un enfrentamiento en su estado natal, Jalisco, provocando una reacción inmediata de sus subordinados mediante narcobloqueos e incendios de vehículos que paralizaron gran parte del occidente del país.
Fuente: Gobierno de México | © Redacción NoticiasPV

