Mientras en otras metrópolis el uso de tinacos es casi total, en el puerto el 70% de las familias dependen directamente de la red, quedando expuestas ante fallas técnicas o climáticas.
El sistema de agua potable de Puerto Vallarta enfrenta un reto cultural: la falta de sistemas de almacenamiento en los domicilios. SEAPAL Vallarta informó este lunes que la gran mayoría de los hogares vallartenses carecen de un tinaco, lo que provoca que ante cualquier reparación en la red o falla de energía en los pozos, el impacto en las familias sea inmediato al no contar con una reserva propia.
La regla de las 72 horas
La recomendación de las autoridades hidráulicas y de seguridad es clara: cada casa debe ser autosuficiente por tres días (72 horas) en caso de una contingencia. Este estándar es el que permite que, tras el paso de una tormenta o durante obras de infraestructura mayor, la vida cotidiana no se detenga por falta de agua para higiene y necesidades básicas.
Hacia una cultura del almacenamiento
Comparativamente, Puerto Vallarta se encuentra rezagado frente a otras urbes mexicanas donde el almacenamiento es la norma. Por ello, el organismo operador continúa impulsando la entrega de tinacos a familias de escasos recursos y promoviendo que las nuevas construcciones cumplan estrictamente con esta infraestructura.
Tener un tinaco no es solo una medida contra la escasez, sino una estrategia de prevención activa que complementa las inversiones millonarias que se realizan en la producción del vital líquido en la zona metropolitana.
Fuente: Gobierno de Puerto Vallarta | © Redacción NoticiasPV









