La mandataria federal aseguró que la responsabilidad técnica del fatal descarrilamiento recae en ingenieros y supervisores, calificando la participación del hijo de López Obrador como «meramente honorífica».
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo frenó los señalamientos contra Gonzalo «Bobby» López Beltrán tras la tragedia del Tren Interoceánico que cobró la vida de 14 personas en diciembre pasado. Durante su conferencia del 19 de enero, la mandataria fue enfática al señalar que el hijo del expresidente no tuvo funciones operativas ni técnicas en la obra, limitándose a una supervisión honorífica de tiempos de construcción. Con esto, Sheinbaum envió un mensaje claro a la oposición: si hubo fallas en la vía, los responsables son los ingenieros encargados de la ejecución técnica.
La jefa del Ejecutivo reveló que la Fiscalía General de la República (FGR) ya procesa la información de la «caja negra» de la locomotora, dispositivo clave que registró velocidades y posibles anomalías antes del siniestro. Según datos compartidos por la fiscal Ernestina Godoy, se espera que el primer dictamen pericial sea presentado esta misma semana o a principios de la próxima. Este documento será el eje rector para determinar si el descarrilamiento fue producto de una negligencia mecánica o de vicios ocultos en la infraestructura ferroviaria del Istmo.
Ante la denuncia interpuesta por legisladores del PAN contra López Beltrán, Sheinbaum calificó el recurso como innecesario, argumentando que una tragedia de tal magnitud abre de oficio una carpeta de investigación sin necesidad de presiones políticas. «Aquí no se cubre a nadie», sentenció, asegurando que la prioridad de su gobierno tras conocerse el peritaje final será la reparación integral del daño para las familias de las víctimas y los heridos, mientras las autoridades judiciales deslindan las responsabilidades administrativas o penales correspondientes.
Fuente: Agencias Nacionales / Gobierno de México | © Redacción NoticiasPV Nayarit







