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¿Paz o guerra civil criminal? La encrucijada del CJNG tras la caída de su líder

Expertos en seguridad nacional advierten que la estructura vertical de Nemesio Oseguera deja un vacío peligroso; cuatro comandantes se disputan «la corona» de una organización que podría fragmentarse.

El abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, «El Mencho», no solo es un golpe mediático, sino el inicio de una reconfiguración violenta en el mapa delictivo de México. A diferencia de otros grupos como el Cártel de Sinaloa, que opera con liderazgos horizontales, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) era una organización piramidal donde nada se movía sin la aprobación directa del capo. Hoy, ese mando único ha desaparecido.

Los herederos del trono
De acuerdo con el Secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y analistas como David Saucedo, existen cuatro figuras con el peso militar y financiero para reclamar el control:

Audias Flores Silva («El Jardinero»): Responsable de zonas estratégicas de producción.

Juan Carlos Valencia González («El 03»): Hijastro de Oseguera y pieza clave en la estructura familiar.

Ricardo Ruiz Velasco («Doble R»): Líder del brazo armado y operador en el Bajío.

Heraclio Guerrero Martínez («Tío Lako»): Operador con fuerte arraigo regional.

¿Fragmentación o guerra sucesoria?
El investigador Víctor Sánchez Valdés advierte que el riesgo es doble. Por un lado, la ambición interna podría desatar una «guerra civil» entre estos comandantes para ver quién hereda el membrete del cártel. Por otro lado, existe la posibilidad de una fractura, donde cada líder regional decida operar con autonomía, rompiendo la unidad que hacía al CJNG tan letal.

El acecho de los rivales
La debilidad interna del grupo de Jalisco es vista como una «oportunidad de oro» para sus enemigos. Facciones como «La Mayiza» y «La Chapiza» (Sinaloa), así como la Familia Michoacana y el Cártel de Santa Rosa de Lima, podrían iniciar ofensivas para recuperar plazas en estados clave como Michoacán, Guanajuato y Guerrero.

El escenario para la población civil es de alerta máxima: un reacomodo de este calibre suele venir acompañado de un incremento en homicidios, extorsiones y enfrentamientos, mientras el mapa criminal de México se redefine tras la caída del «Señor de los Gallos».

Fuente: Análisis de David Saucedo y Víctor Sánchez Valdés / SSPC | © Redacción NoticiasPV Nayarit

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