La histórica activista denunció que la cifra de personas ausentes en el país ha superado los niveles de la Guerra Sucia, señalando un estado de impunidad generalizada.
A más de cinco décadas de haber iniciado la búsqueda de su padre, el líder social Rosendo Radilla Pacheco —detenido ilegalmente por el Ejército en un retén de Guerrero en 1974—, Tita Radilla lanzó una cruda advertencia sobre la realidad nacional. Durante un homenaje en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), la activista aseguró que la situación actual es alarmante, ya que el número de personas desaparecidas es hoy mayor al registrado durante la llamada Guerra Sucia.
La normalización de la violencia
Radilla, quien es vicepresidenta de la AFADEM y logró en 2009 una sentencia histórica de la Corte Interamericana que obligó al Estado Mexicano a reformar sus leyes militares, criticó severamente a las autoridades por minimizar la problemática. «Es muy triste que nada ha podido parar esto», señaló, haciendo énfasis en cómo la sociedad ha comenzado a ver como algo cotidiano el hallazgo de fosas clandestinas, perdiendo de vista que detrás de cada reporte hay una familia destrozada.
Un legado de resistencia
El evento contó con la participación de académicas y buscadoras, quienes recordaron que la lucha de Tita Radilla sentó las bases legales para la búsqueda de personas en México. Su resistencia ha incluido huelgas de hambre y denuncias internacionales que obligaron al Estado a rendir cuentas por los crímenes del pasado. Sin embargo, el sentimiento en el foro fue de desolación ante los recientes feminicidios de estudiantes en Morelos, lo que confirma que el ciclo de desapariciones no se ha detenido.
Justicia pendiente en un país fracturado
Para los especialistas de la UAM, la figura de Tita Radilla representa la persistencia frente a un Estado que históricamente ha fallado en proteger a sus ciudadanos. A pesar de los años, el clamor sigue siendo el mismo: la presentación con vida de los desaparecidos y el castigo a los responsables, en un contexto donde, según la activista, la voluntad política para frenar estas atrocidades sigue siendo insuficiente en pleno siglo XXI.
Fuente: Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) | © Redacción NoticiasPV Nayarit









