El mandatario estadounidense endureció su discurso y advirtió que, de no concretarse un acuerdo este lunes, ordenará la destrucción de infraestructuras clave y tomará el control del petróleo iraní.
En lo que se considera su advertencia más violenta y directa desde el inicio de las hostilidades, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo un ultimátum definitivo a las autoridades de Irán. El mensaje es claro: si el Estrecho de Ormuz no es abierto a la navegación para el próximo martes, Washington desencadenará un ataque masivo sin precedentes contra la infraestructura estratégica del régimen chiíta.
El «Día de las Plantas Energéticas»
Fiel a su estilo retórico, Trump no escatimó en insultos ni en advertencias gráficas sobre el futuro de Iranté. «El martes que viene será el Día de las Plantas Energéticas y el Día de los Puentes, todo en uno», declaró el republicano, asegurando que el despliegue militar que planea no tendrá comparación con nada visto anteriormente. «Abran el puto estrecho, locos cabrones, o van a vivir en el infierno. Esperen y miren», zanjó el mandatario durante su mensaje dominical.
Volar todo y quedarse con el petróleo
Poco después, en una entrevista para la cadena Fox News, Trump expresó su hartazgo total con la resistencia de Teherán a negociar bajo sus términos. El presidente estadounidense afirmó que, si no se alcanza un acuerdo rápido este lunes, está considerando seriamente «volar todo por los aires y apoderarse del petróleo iraní». A pesar de la agresividad de sus palabras, Trump manifestó tener cierta confianza en un pacto de última hora, revelando que los negociadores iraníes han recibido una «amnistía» para evitar ser blancos de ataques como los que eliminaron a la plana mayor del clero iraní al inicio del conflicto.
Un escenario de guerra total
La crisis en el Estrecho de Ormuz, punto vital para el comercio mundial de crudo, ha llevado la tensión a niveles de guerra total. Mientras el mundo observa con cautela, el gobierno de Estados Unidos parece haber agotado la vía diplomática tradicional, apostando por una presión máxima que incluye la amenaza de ocupación de recursos naturales. El próximo martes 7 de abril se perfila como la fecha crítica que definirá si el conflicto escala a una fase de destrucción masiva de infraestructura en Medio Oriente.
Fuente: Agencia Europa Press | © Redacción NoticiasPV Nayarit

