Trump contrata a exmercenarios de Blackwater para cazar inmigrantes

El ICE firmó un acuerdo con Constellis Holdings, heredera de la polémica firma Blackwater, para rastrear a 1.5 millones de inmigrantes.

jornada.com.mx

Un contratista militar con antecedentes que se remontan a la firma mercenaria Blackwater ayudará al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) a rastrear una lista de 1.5 millones de inmigrantes perseguidos en todo el país, según registros revisados por The Intercept.

Documentos de adquisiciones federales muestran que el 15 de diciembre pasado, el ICE firmó un acuerdo con Constellis Holdings para brindar servicios de “rastreo de personas desaparecidas”, encargándole a la empresa la tarea de cazar inmigrantes y transmitir sus ubicaciones al ala de Operaciones de Deportación y Control de Aduanas del ICE para su aprehensión.

Según los términos de la iniciativa de rastreo de personas de la administración del presidente Donald Trump, los contratistas recibirán recompensas monetarias a cambio de revelar el paradero de inmigrantes específicos lo más rápido posible, y pueden usar cualquier herramienta de vigilancia física y digital que consideren adecuada.

Constellis ha recibido miles de millones de dólares

Constellis se formó en 2014 mediante la fusión de Academi, antes conocida como Blackwater, y Triple Canopy, una empresa rival de mercenarios. Las empresas fusionadas y sus filiales han obtenido miles de millones de dólares en contratos para la protección de instalaciones militares extranjeras, embajadas y propiedades nacionales, así como trabajos para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y las agencias de espionaje estadunidenses.

Blackwater, fundada en 1997 por Erik Prince, cambió su nombre varias veces a lo largo de los años tras desatar un escándalo internacional por su trabajo violento en Irak. En 2007, mercenarios de Blackwater asesinaron a 14 civiles en Bagdad; varios de sus contratistas, que cumplían condenas de prisión por los asesinatos, fueron indultados por el presidente Donald Trump en 2020.

Prince renunció como director general de Blackwater en 2009, y Constellis dice que no tiene ninguna relación con él.

Aunque no existen vínculos entre ellos, la decisión de Constellis de servir como cazarrecompensas para el ICE se alinea con el supuesto interés de Prince en privatizar la aplicación de las leyes de inmigración.

Empresarios convencieron al gobierno

En febrero, el medio Politico informó que Prince, un aliado incondicional de Trump, formaba parte de un grupo de contratistas militares que instaron al gobierno federal a emplear un “equipo de rastreo de desaparecidos” y un “programa de recompensas en efectivo” para incentivar el rastreo rápido de inmigrantes. La propuesta sugería que, debido a la falta de personal federal, el ICE debería designar a ciudadanos particulares para ayudar a rastrear a los inmigrantes.

Trump terminó apegándose a la propuesta, destinando más de mil millones de dólares a la búsqueda de personas desaparecidas, gran parte de los cuales se destinaron a empresas con experiencia en contratación militar y de inteligencia, como Constellis.

Los registros federales muestran que el gobierno ha pagado a Constellis 1.5 millones de dólares hasta la fecha, con la posibilidad de que el total supere los 113 millones de dólares al final del contrato en 2027.

Los registros no brindan ninguna información sobre cómo Omniplex World Services, la subsidiaria de Constellis nombrada en el contrato, rastreará a los inmigrantes en la lista de objetivos del ICE, y sólo indican que el trabajo “brinda al ICE servicios de rastreo de personas desaparecidas en todo el país”.

El contrato indica que las empresas pueden utilizar cualquier técnica y tecnología que les permita realizar el trabajo más rápidamente.

Según los materiales del programa revisados por The Intercept, a los cazarrecompensas contratados por el ICE no se les entregará ninguna credencial que los identifique como agentes del DHS mientras vigilan los hogares y lugares de trabajo de los objetivos asignados.

En tanto, activistas en el noroeste del Pacífico construyen una base de datos de matrículas utilizadas por las autoridades de inmigración con la esperanza de controlar los movimientos de los agentes.

La base de datos actualmente contiene más de 600 placas que coinciden con la marca y el modelo del vehículo en el que fueron avistadas. La mayoría de los avistamientos provienen de vehículos involucrados en acciones de seguridad en Portland y sus alrededores.

El ICE contrató a más de 12 mil oficiales en menos de un año, lo que le permitió más que duplicar su plantilla de 10 mil a 22 mil agentes.

                                                         
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