La administración estadounidense plantea la dimisión del mandatario cubano como paso necesario para avanzar en acuerdos, mientras la isla enfrenta un nuevo apagón nacional y un severo bloqueo energético.
La tensión diplomática entre Estados Unidos y Cuba ha alcanzado un nuevo punto crítico este lunes 16 de marzo. Según informes revelados por The New York Times, el gobierno de Donald Trump ha puesto sobre la mesa de negociaciones una demanda contundente: la salida de Miguel Díaz-Canel del poder. De acuerdo con funcionarios estadounidenses, el apartar al mandatario no buscaría necesariamente desmantelar el sistema político actual, sino remover lo que consideran un obstáculo para reformas económicas estructurales.
Diplomacia bajo presión
Mientras Washington asegura que no está presionando contra la familia de Fidel Castro, la retórica del presidente Trump se ha endurecido. Este lunes, el mandatario republicano afirmó que sería «un gran honor tomar Cuba», advirtiendo que el gobierno de La Habana «caerá pronto» debido a las ruinas económicas provocadas, en gran medida, por el bloqueo petrolero impuesto por EE. UU. desde enero pasado. Por su parte, Díaz-Canel confirmó que existen contactos para buscar soluciones mediante el diálogo, a pesar del colapso energético que vive la isla.
Crisis energética al límite
La propuesta de Washington ocurre en un contexto desesperado para los habitantes de la isla, que este inicio de semana sufrieron el sexto apagón nacional en los últimos 18 meses. Con la economía paralizada y el malestar social en aumento debido a la falta de crudo, la administración Trump apuesta a que la crisis interna fuerce un cambio en la dirigencia cubana, dejando en manos de las autoridades locales los pasos a seguir tras una posible dimisión del jefe de Estado.
Fuente: Agencia EFE / The New York Times | © Redacción NoticiasPV

