El sacerdote argentino Damián Rodríguez Alcobendas fue hallado culpable de delitos graves; aunque la justicia penal no pudo actuar por prescripción, la Iglesia le prohibió ejercer de por vida.
El Vaticano ha puesto fin a la apelación del sacerdote argentino Damián Rodríguez Alcobendas, confirmando su culpabilidad en el abuso sexual de un menor de edad. La Santa Sede ratificó la «prohibición perpetua para el ejercicio de todo oficio eclesiástico», una medida que impide al llamado «padre Damián» volver a desempeñar cualquier función directiva, administrativa o docente dentro de instituciones vinculadas a la Iglesia Católica.
Justicia eclesiástica ante la impunidad civil
Los crímenes, que ocurrieron entre los años 2003 y 2004 mientras el clérigo fungía como capellán en diversos colegios, no pudieron ser procesados en los tribunales penales de Argentina. Esto se debe a que la denuncia fue presentada 17 años después, cuando los delitos ya habían prescrito según la normativa civil vigente. Sin embargo, el Colegio para el examen de los recursos en materia de delitos graves de la Santa Sede determinó que existen pruebas suficientes para sancionarlo internamente por violar el sexto mandamiento con un menor.
Perdón y acompañamiento
Tras la resolución, el Obispado de San Isidro emitió un comunicado expresando su cercanía con la víctima y solicitando perdón por el dolor causado. La diócesis reafirmó su compromiso de escuchar y actuar con firmeza ante cualquier caso de abuso, buscando que prevalezca el cuidado de las personas. La sanción incluye además la prohibición total de realizar cualquier tipo de tutoría, asesoramiento o contacto profesional con menores en cualquier ámbito.
Fuente: EFE | © Redacción NoticiasPV Nayarit








