Estados financieros de Aeropuertos y Servicios Auxiliares confirman un millonario impago por concepto de turbosina e intereses moratorios por parte de la aerolínea.
El colapso operativo y comercial de la aerolínea Magnicharters no solo afectó a cientos de viajeros y dejó saldos pendientes con sus trabajadores, sino que también generó un pasivo millonario en perjuicio del erario nacional. De acuerdo con el estado financiero más reciente de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), la empresa propiedad de la familia Bojórquez acumuló un adeudo que asciende a 63.4 millones de pesos, correspondiente a la falta de pago por concepto de suministro de turbosina más intereses moratorios calculados al cierre del primer trimestre de 2026.
La situación derivó en la suspensión definitiva del suministro de combustible para las aeronaves de Grupo Aéreo Monterrey S.A. de C.V. (nombre fiscal de la firma) a partir del 1 de abril, momento en el cual el organismo federal inició los procedimientos legales conducentes para la recuperación de la cartera vencida. El declive de la aerolínea con tres décadas de servicio se agudizó desde finales de 2025 y alcanzó su punto crítico durante el periodo vacacional de Semana Santa de este año, cuando la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) suspendió temporalmente su Certificado de Operador Aéreo tras detectar diversas anomalías técnicas y administrativas.
Los principales accionistas de la extinta compañía aérea, Augusto Bojórquez y Luis Bojórquez Maza, así como su director José David Bojórquez Maza, encabezan un grupo con fuerte presencia turística en Quintana Roo. Asimismo, integrantes de esta rama familiar han estado vinculados al ámbito político en el sureste mexicano, destacando el caso de Antón Bojórquez MacKay, quien fungió como secretario de Desarrollo Económico en el Ayuntamiento de Playa del Carmen bajo la actual administración municipal de Morena.
Fuente: ASA / AFAC | ©️ Redacción NoticiasPV Nayarit









