El expediente contra el contralmirante exhibe una trama transnacional de corrupción que inició con el asesinato de «El Rey del Huachicol» y culminó esta semana en un lujoso barrio de Buenos Aires.
La captura de Fernando Farías Laguna en Argentina es el clímax de una investigación que ha sacudido los cimientos de la Secretaría de Marina (SEMAR). La trama comenzó a desenredarse en noviembre de 2021 tras el homicidio de Sergio Carmona Angulo, «El Rey del Huachicol», cuyas operaciones entre Texas y Tamaulipas abrieron la puerta a expedientes que vinculaban a altos mandos navales con el contrabando de combustible. Sin embargo, fue en junio de 2024 cuando el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar denunció formalmente la red encabezada por los hermanos Farías Laguna, una valentía que le costó la vida meses después en Manzanillo.
El caso tomó dimensiones históricas el 31 de marzo de 2025, cuando un operativo en el puerto de Tampico logró el aseguramiento de 10 millones de litros de diésel de contrabando a bordo del buque Challenge Procyan, el mayor decomiso en la historia reciente de México. Este golpe permitió a la FGR y a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) rastrear las empresas fachada y los movimientos de «Los Primos», la organización criminal que presuntamente lideraban los Farías Laguna para introducir hidrocarburos bajo la fachada de aditivos.
Tras la detención de su hermano Manuel Roberto en septiembre de 2025, Fernando huyó del país. Su rastro se perdió entre Florida y Colombia, hasta que este 1 de abril de 2026 ingresó a Argentina con un pasaporte guatemalteco falso a nombre de Luis Lemus Ramos. El contralmirante, que lucía una barba abundante para ocultar su identidad, se refugiaba en un lujoso Airbnb en el barrio de Palermo. Finalmente, la coordinación entre la Interpol, la Marina y la Policía Federal Argentina logró su arresto en la vía pública, poniendo fin a una fuga que atravesó tres continentes.
Fuente: Fiscalía General de la República (FGR) | © Redacción NoticiasPV









