Yeraldine Bonilla coordina el estado mediante videoconferencias desde el hospital para impedir que el Congreso Local designe un perfil ajeno al grupo político oficial.
La gobernadora interina del estado de Sinaloa, Yeraldine Bonilla Valverde, cumplió más de diez días operando bajo la modalidad de trabajo a distancia y sin tramitar una licencia oficial por maternidad, tras el nacimiento de su hija el pasado 1 de julio de 2026. Esta determinación administrativa responde a una estrategia para retener la titularidad del Ejecutivo estatal y evitar que el Poder Legislativo local ejerza sus facultades constitucionales para nombrar a un sustituto que resulte ajeno a la estructura del mandatario con licencia, Rubén Rocha Moya.
La legislación vigente en la entidad estipula que ante una ausencia o vacante formal en la gubernatura, el Congreso del Estado de Sinaloa es la instancia encargada de evaluar, elegir y aprobar un perfil de reemplazo. Debido a que el círculo cercano a Rocha Moya busca mantener el control institucional en medio de las indagatorias federales e internacionales que enfrenta el mandatario bajo licencia, Bonilla Valverde ha limitado sus apariciones a sesiones virtuales de seguridad desde una cama hospitalaria y a la ratificación de nombramientos mediante fotografías institucionales distribuidas por las áreas de difusión.
Esta forma de conducción gubernamental generó severas descalificaciones por parte de las bancadas de oposición en el Congreso sinaloense. Los legisladores inconformes señalaron que la entidad atraviesa por una coyuntura delictiva compleja que demanda una presencia física total y permanente de los mandos policiales y políticos, argumentando que las funciones de pacificación no pueden delegarse a esquemas virtuales mientras persista la inestabilidad social en las distintas regiones productivas de la demarcación.
Fuente: Congreso del Estado de Sinaloa / Coordinación de Comunicación Social de Sinaloa | ©️ Redacción NoticiasPV Nayarit









